Mostrando entradas con la etiqueta Tatuajes en Cagua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tatuajes en Cagua. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de diciembre de 2009

Tres Años de Antiques Tattoo


El 15 de septiembre de 2010, ANTIQUES TATTOO & SEX STORE C.A cumplió tres años dentro del mercado del arte corporal. Desde el día de su inauguración hasta hoy, Antiques ha mantenido la calidad y originalidad de sus diseños, igualmente la colocación de piercings de una manera impecable y cada día orientados hacia la búsqueda del perfeccionamiento en el trabajo para beneficio de nuestros clientes.
Para Antiques Tattoo estos tres años han estado llenos de diversas experiencias tanto individuales como para el equipo que lo conforman, desde 2007 han pasado por nuestra tienda piercers de la talla de Marcelis Castillo, quien también fue fundadora al igual que yo, Marianela Cabrera, igualmente aprendices de tatuadores como Rebman, Will Ruíz y Jorge. Tatuadores como Warrior Silva, Jean Frederick Medina y Adrián Ruíz. 
Para nosotros es un inmenso placer atender a nuestros asiduos visitantes, al igual que a toda la gente que comienza a conocernos.
Visitanos en la calle Mariño cruce con av Miranda C.C y Profesional 13 de Julio nivel Mezanina... la tienda oculta al final del pasillo ANTIQUES TATTOO & SEX STORE C.A

martes, 17 de marzo de 2009

Bienvenidos a Antiques Tattoo

Antiques Tattoo and Sex Store

Poseemos una característica que pocos desconocen y muchos agradecen: "La Calidad". Además, hemos ido sacando de las mentes distintos mitos sobre muchos temas tabú con respecto a este arte. Gracias a nuestros estudios minuciosos y profundos, podemos poner en claro muchas incognitas y preguntas frecuentes, con lo cual evidenciamos el respeto a nuestros clientes y al arte que practicamos.
Con respecto a lo primero, no se puede tratar al cliente como un ignorante, es decir, si van a alguna tienda de tatuajes y piercing es porque saben lo que quieren y por qué.
Sin embargo no siempre es así, recordemos que este suceso se ha impuesto en esta época más por moda y difusión de los medios, que como arte o alternativa de vida, es por ello, que la mayoría de los clientes, son personas quienes buscan en los tatuadores o piercers, una información veráz y objetiva.
En nuestra tienda siempre estamos dispuestos a dársela. Cada cuerpo es diferente a otro y todos son enigmáticos, la objetividad radica en usar fórmulas benéficas en la mayoría de los casos.
Con respecto al arte que practicamos, la experiencia hace la diferencia, no se puede uno jactar del conocimiento absoluto, hay técnicas para este oficio, muchas. Unas tradicionales las cuales no han cambiado en siglos, otras basadas en la tecnología que han mudado, sino la esencia, el resultado.

Finalmente nos sentimos orgullosos cada día más de tener de nuestro lado
clientes a quienes contamos ya como amigos de la tienda, e igualmente de poseer
permisos sanitarios por encima del standard establecido.

viernes, 14 de marzo de 2008

Nuevas Consideraciones























“Como una forma de arte, el tattoo es tan efímero como la vida misma.
Desaparecerá al mismo tiempo que tu vida acaba”
Henk Schiffmacher

Según algunos estudios etnográficos, la naturaleza y la calidad de los tatuajes depende de los niveles culturales y del desarrollo económico de la sociedad. La riqueza espiritual y la imaginación mítica son formas culturales y artísticas inherentes a la diversidad. Muchos grupos tribales, han mantenido una tradición oral que por 90 o 100 generaciones han trascendido gracias a la realización de los tatuajes. Las estructuras jerárquicas y la riqueza de la tierra, están involucradas ampliamente en esta primitiva forma de arte. Estas tribus a través de los años han practicado el arte del tattoo hasta nuestros días, porque sus vidas están marcadas por el heroísmo, la religión, el respeto. Todo el arte sobre el tatuaje en el Pacífico viene del perfeccionamiento que han tenido los Maorí de Nueva Zelanda. Decía Darwin: "no existe lugar en el mundo donde el tatuaje esté excluido", no importa si dividimos el mundo entre oriente y occidente o si recordamos otras civilizaciones y culturas como los egipcios o los romanos. Ellos, los Maorí, son prueba que el tatuaje es indicador de un alto desarrollo social y cultural, más aún asumiéndolos como el mejor antecedente o como punto de partida del tatuaje en la modernidad.
El arte del Tatuaje y el anillado del cuerpo o “Piercing” ha cobrado matices insospechados en el mundo entero. La primera máquina de tatuar fue patentada por Samuel O´Reilly en el año de 1891. Es la máquina popular que hasta ahora conocemos, la cual ha evolucionado potencialmente pero no así en su estructura y forma tradicional. Otras culturas como la japonesa, aún utilizan bastones de agujas que unidas representan un motivo o dibujo. En el extremo oriente, se utiliza una suerte de peine que martillan literalmente con la otra mano para dejar un estampado previamente diseñado como también es el caso de los indios americanos.
Particularmente, sin tratar de hacer historia, de tiempos menos remotos, recuerdo las tiendas de tono underground que proliferaban en el Londres de los años 80'. Pequeñas divisiones en el mercado de Camdem town donde se ejercía este oficio respetando una tradición muy extendida en el Reino Unido, aquel sonido, aquellas máquinas, y el placer intrínseco que producían, es el mismo, con mínimas variantes, al que estimula la permanencia aún hoy del goce ante este arte. Eran tiempos en el que los artículos desechables, léase: agujas, yelcos, guantes y otros eran utopía en aquellos lugares, no se escuchaba hablar de VIH y para el año 86, los únicos famosos que habían muerto eran: Klaus Nomi y Gia la modelo, de una "extraña y penosa enfermedad".
Estos pequeños espacios a los que me refiero, gozaban de fama internacional, la gente viajaba desde España y Portugal a tatuarse, por nombrar algunos asiduos. Caía la noche y se esperaba que unos locales cerraran para abrir otros a la vorágine de la nocturnidad. Entonces, cedían las puertas secretas a los estilistas punk, a los pub del Camdem y a las tiendas de tattoo, había mucha afluencia de todo tipo de gente. Compartí mesa, cerveza caliente y horas de espera con Nina Hagen por ejemplo, pero aquellos locales, nunca, jamás, perdieron esa apariencia sórdida y oscura.
Nos complace que este fenómeno artístico se reinvente y evolucione cada siglo, cada década, a cada instante. Es emocionante ver tantos artistas, cientos de convenciones en las que se valora a profundidad el hecho en sí y no toda la parafernalia de los medios que los promocionan.
En la actualidad, siento que una de las misiones que tenemos las tiendas de tatuajes y piercing aquí en el país, es reivindicar la esencia del mismo y desmitificar incluso ciertas posiciones que gracias a la televisión y los reality shows lo colocan como un arte sectario, elitesco, racista y exclusivo. Estamos en Venezuela, y si bien estos programas han ayudado a que se mire de otro modo, es cuesta arriba y labor de los dueños de dichos establecimientos seguir un código ético, uno simple al que pueda serle fiel, al menos para no desprestigiar todo aquello que hemos alcanzado. Primero: Lo único exclusivo que debe tener el tatuaje y el piercing son los diseños, el derecho de autor. Segundo: Se ha de respetar el trabajo artístico que se hace, valorando y tasando de manera justa un arte que no se compra ni se vende, pero que sí debe darnos el sustento. No es posible mercadear a precios irrisorios un dibujo que ha de estar en el cuerpo mientras la vida dure, es decir, erigir una “cagada de mosca” una “mancha” en la piel un “peor es nada” por no perder el día. Tercero: No guardar la más mínima relación precio valor a la hora que toca poner precio a tu arte. Un mamarracho vale igual o más a aquel trabajo solitario que salió bien, sería interesante equilibrar algunos precios. Cuarto: Una cosa es reservarse el derecho de admisión y otra aplicar la discriminación brutal y evidente. Quinta: Ganar indulgencias con escapulario ajeno. Sexta: Pensar y dar todo por sentado, la gente que acude necesita información veraz y concisa, explicar al cliente cosas inherentes a este oficio de manera que se derriben los cientos de mitos y leyendas que este arte encierra. Tumbar falsas creencias sobre el dolor, las infecciones, etc, que sólo marineros, delincuentes o prostitutas son asiduos a él, sin desmerecer ninguna de las anteriores, éste es un arte para todos. Hay que tomarse el tiempo necesario para interactuar con la gente, no es una carnicería, ni un templo para andar ahorrándose las palabras. Séptimo: El piercing orna cualquier parte del cuerpo, se complace al cliente, y se le brinda seguridad y experiencia, se le ofrece también estética, no se debe mentir ni temblar como una hoja. Finalmente, hay que cuidarse del alarde y ser humilde, quien mucho habla, poco hace, y vamos pues, a respetarnos un poco, ya que todos cabemos.